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Una de las principales preocupaciones que tenemos a la hora de hacer una mudanza, es que los muebles puedan sufrir algún tipo de daño. Para evitarlo, es muy importante contratar a una empresa de mudanzas especializada y poner el foco en que todos los elementos sean trasladados de forma adecuada y embalados correctamente. Aún así y con todo bien hecho, es posible que algún objeto pueda dañarse de alguna manera, y seguro que tienes dudas sobre cómo actuar si esto ocurre. ¿Qué puedes hacer si uno de tus muebles sufre algún desperfecto durante el traslado?

Cuando hacemos una mudanza, es habitual centrarnos sobre todo en el transporte de los enseres, en que todo llegue correctamente a su destino y en embalar las cosas de forma adecuada. Sin embargo, hay otros factores que hay que tener en cuenta y que son especialmente importantes, como los permisos. Hay algunas situaciones en las que es necesario solicitar algún tipo de permiso para poder realizar la mudanza. Lo explicamos, a continuación.

Irse a vivir a una isla es un paso muy importante que implica un gran cambio de vida. Además, hacer una mudanza a una isla conlleva una serie de gestiones que pueden convertirse en un verdadero quebradero de cabeza. Por eso, si tienes pensado mudarte a una isla, debes tener en cuenta una serie de factores para que todo salga correctamente y poder llevar todas tus cosas a tu nueva vivienda sin sufrir daños.

Una mudanza puede llegar a ser muy complicada, sobre todo si implica un cambio de residencia a otra comunidad. En estos casos, lo mejor es contactar con una empresa de mudanzas especializada en este tipo de traslados y tener algunos factores en cuenta para que todo salga bien. El objetivo es asegurar que todos los enseres llegan a su nuevo destino en buen estado y sin sufrir ningún tipo de daño. ¿Qué debes tener en cuenta en una mudanza nacional?

Hacer un cambio de vivienda es más complicado de lo que parece. Son muchas las cosas que debes tener en cuenta, y una planificación adecuada de la mudanza es clave para que todo salga bien y los enseres lleguen a su destino a tiempo y sin sufrir daños. Para lograrlo, lo mejor es contar con una empresa de mudanzas y personal especializado que pueda ayudarte. También puedes hacer la mudanza por ti mismo, pero contratar a profesionales siempre es un acierto, sobre todo cuando se trata de un traslado nacional o en algunas circunstancias concretas como las que mencionamos, a continuación.

Las mudanzas pueden llegar a ser muy estresantes, y por eso lo mejor es planificar las cosas con tiempo de antelación para evitar problemas el día del traslado. Uno de los artículos que parecen sencillos de organizar, pero que requieren de más planificación de la que piensas, es la ropa. Con el fin de que puedas trasladar toda tu ropa al nuevo hogar de forma organizada y sin sufrir daño alguno, a continuación, damos algunos consejos prácticos.

Hay algunas situaciones como la falta de espacio, una mudanza o una obra en casa, en las que es necesario contar con un lugar en el que dejar los enseres durante un tiempo determinado. En estos casos, es habitual encontrarnos con dudas en cuanto a los trasteros y los guardamuebles. ¿Son lo mismo? ¿Para qué se utilizan? A continuación, explicamos en qué consisten y cuáles son las principales diferencias entre ambas opciones, para ver cuál es la que mejor se adapta a tu caso.

Cambiar de ubicación un negocio puede resultar realmente estresante. Se trata de un paso muy importante para la empresa y la mudanza debe salir perfecta para que el traslado no afecte de forma negativa a la compañía. En una situación así, es fácil cometer errores. Por eso, hoy queremos explicar algunos de los errores más comunes en las mudanzas de oficinas y que debes evitar.

Los objetos frágiles son elementos a los que hay que prestar especial atención durante una mudanza. Es fundamental tenerlos todos identificados para proceder con un embalaje adecuado y que puedan llegar sin sufrir daños a su nuevo destino. Existen muchas dudas respecto a qué tipo de objetos pueden considerarse como frágiles. Lo primero que debes saber, es que se trata de aquellos que pueden dañarse fácilmente durante el transporte con las vibraciones o con algún golpe. A continuación, hacemos un breve repaso sobre los más habituales que podemos encontrar en los hogares.